jueves, 8 de noviembre de 2007

El Paraíso Perdido

Kate y Gerald, pareja para nada religiosa, lo habitaban. Gracias a Dios, en uno de los estados de derecho que favorecen el cambio de casta, de clase social, en una precisamente classy donde las haya, el Señor les bendijo con un hijo primogénito. Fue un milagro al estilo del Deuteronomio.

Los símbolos se adoptan como forma: un sumo sacerdote se rasga las vestiduras, aquél se mesa los cabellos, el otro se cubre de ceniza. El Espíritu es inexistente. El alma se daña. Es normal que sólo quede confiar en Dios en este asunto, o en sus símbolos, como así sea en el blog de Gerry, en éste.

Con el crecimiento económico estancado, solo es posible formular una profecía para muchas de las economías desarrolladas: será imposible cubrir la deuda pública. Solo hay dos soluciones: quedar sojuzgados a otras potencias que la paguen, o elegir cuál será el peor periodo posible para dar al partido político enemigo la victoria. En Reino Unido, viéndolas venir, me inclino a pensar que Gordon Brown (me permito dar tu nombre, pues les has dado tu relaciones públicas) realmente no apoya al casal: sea que el escándalo que hinchan le estalle entre las manos para dejar el poder en un momento de graves perspectivas económicas.

Los McCann, posicionados con un nuevo producto que cambiará nuestra moral en este nuevo milenio: explotar la muerte de un hijo como un nauseabundo más instrumento de lucro, ya han llenado su personal granero. Han pagado su hipoteca con la compasión de quienes sin perder una boca más que alimentar seguramente no lleguen tan fácilmente a fin de mes.

Amputarse un pie para pedir limosna ya era el símbolo medieval de la miseria humana.

Más de un ángel con la espada de fuego en forma de evidencias, de análisis de ADN, arcángel disfrazado de Policia Judiciaria, o de testimonio amistoso ampliado, tratan de expulsarlos un círculo más allá de los suburbios del Paraíso. Pero ahí los McCann han puesto una cafetería, y ahora también la ofrecen en franquicia.



NOTA: Sobre la imagen supra. No hemos visto momento mayor de felicidad en los McCann que cuando, tras haber pasado suficiente tiempo desde la desaparición de Madeleine, no eran considerados todavía sospechosos. Repugna que tanto cariacontencimiento posterior tenga su origen no en la pérdida de su hija entonces, sino en que hayan sido considerados culpables de la misma luego.


-Gracias, Anónimo. A Comentariat 46 también le gustará. Bienvenidos los que piensan, porque disfrutarán la comedia.-



Cualquier escocés puede esperar a que vengan los de huellas
Recomiendo tomar nota de todo aquello que es comentado de 'forma oficial' (Teoría McCann de la abducción) pues confirma hechos que a continuación van a ser interpretados, pues es un principio legal que, si no se opone nada, el hecho se acepta: basta pues, oponer cualquier cosa. Incluso si las pruebas demuestran que transportaron el cadaver:
Clarence Mitchell, assessor de imprensa dos McCann, voltou ontem a afirmar que os McCann têm respostas para todas as descobertas feitas pela Polícia Judiciária


Nada más y nada menos que del sitio madeleinemccann.co.uk trasciende que el equipo de detectives portugués encontró de una forma inusualmente nerviosa a la pareja (hecho) en la escena del crimen que permitían fuera contaminada (hecho), lo cual debe ser considerado, por tanto, totalmente cierto:

One of the Portuguese officers also suggested the McCanns' behaviour had been "strange" when the team arrived. "They were scared, and not the usual scared," he told reporters. "They were jumpy and nervous. "I don't know, it wasn't normal. None of it was normal and hasn't been right the way through."


Lo que es pueril es que ejerciten este tipo de técnica argumental vacía, pero tan empleada en Derecho práctico. Para quitar hierro al asunto (hechos) no basta con comentarlo, se necesita realmente un argumento. Hace tiempo, como saben los viejos togados, que los jueces no siguen los argumentos. Para seguirlos basta la lógica; pero esa no es su capacidad: es más bien la toma de decisiones, pues un juez debe tomarlas, no puede dejar en suspenso los casos, aunque no los entienda.

Es entonces cuando el poder de los 'expertos' de parte actúa como el leucochloridium, parásito del cerebro y los ojos del -como la Justicia- lento caracol:
But Mr Williams-Thomas [el experto] replied: "You cannot expect, however educated Gerry and Kate are, for them to be considering the importance of evidence at that stage having just reported Madeleine missing.


No sirve que 'un experto' -al que seguramente en su momento llamarán como perito de parte- nos comente que "a pesar de la formación que tienen los McCann, no tiene nada de raro que se les pasara por alto la necesidad de preservar la escena del crimen".

¿Ustedes dejarían que alguien entrase en la habitación de la que han secuestrado a su hijo antes de que llegara la policía científica? ¿Tras constatar el secuestro de su hija dejaría durmiendo en la habitación de al lado solos a sus otros dos hijos?

El experto responde: Aunque Gerry y Kate tengan una excelente formación, usted no puede esperar que parezcan inocentes y unos padres excelentes.

Experto en qué. En ser los ojos de los jueces.

Nota: No crea que son los ojos del caracol. Son dos parásitos.