viernes, 14 de diciembre de 2007

Trufas

Hablan en el último comentario de la anterior entrada de pasarnos la receta de las trufas. Gracias, Mila.

Aquí conocemos el turrón. La receta que emplea el Team McCann es conocida por las víctimas, y no se enseña en las escuelas de Derecho.

Tómese la siguiente receta para un buen turrón legal:

a) Denunciar haber recibido un ojazo en el puño.

b) Aportar kilos de documentación sobre la fragilidad del puño.

c) Traer peritos de parte. Decir 'a sueldo' es redundante; son un pilar de la justicia (sobre todo universitarios, que como Doctores son respetados, incluso en España, porqué los jueces no saben que si bien somos la séptima u octava potencia, nuestras universidades no aparecen en el ranking hasta más allá de la doscientas treinta, y no precisamente las suyas).

d) Apórtense sus informes periciales. Que incluyan un lenguaje en apariencia técnico, aunque el Cut&Paste se encuentre en la Wikipedia que se cite como fuente del saber, mientras emiten opiones a sueldo en vez de dictámenes. No importan las aberraciones lógicas o técnicas pues traen su disclaimer "esta opinión es la del perito y puede no ser la opinión de nuestro colegio profesional".

e) Si el que nos ha propinado el ojazo en el puño nos responde y bien, inténtese colar ampliaciones de los informes periciales en cualquier circunstancia, incluso en la vista previa. El juez se encargará ya de impedir que se aporte el informe médico en el que se certifica la pérdida del globo ocular del acusado.

f) Apórtense testigos y familiares. Es difícil descubrirlos en el montón de los que aportaremos saltándonos los fundamentales.

g) Echen levadura a una campaña mediática -incluye Internet- de desprestigio. Imbéciles o interesados, para opinar es lo que sobra.

h) Soliciten documentales, preferiblemente técnicas, a muchos perjudicados que hayan sufrido un ojazo en el puño. O que les convendría recibirlo. Que mientan a medias porque así será media verdad. No podrán ser sus escritos controvertidos en juicio pues el tiempo es limitado y el juez ya se hecho una idea cabal sino de su contenido, sí de su abundancia.

i) Si resulta que el juez, ocupado, dadas las premisas anteriores, con prejuzgar, no ha tenido mucho tiempo de leer la respuesta del tuerto, condena en costas al que ha osado golpearnos dolosamente con el ojo en el puño, espérese sentencia ejemplar, adórnese y sírvase a la mesa.


Y llego al juicio de los McCann, porque alguien en los comentarios decía que no habrá, o que cómo estaba yo tan seguro de que lo habría. ¿No han visto el horno precalentado? Las almendras peladas. El rico azúcar de caña. De parte de la Policía Judiciaria, al menos, todavía los huevos.


Consejo: tengan al menos un ojo de cristal.



Desde nuestro foro amigo, Gazeta Digital, Paulo Reis, en una nota que no ha sido comentada todavía, denuncia que los McCann están reuniendo posibles testigos británicos que estuvieran en Praia da Luz, pero que no acudan a la policía lusa, que acudan a la británica, o bien a Método 3, la inefable agencia de detectives optimistas españoles.

Aplíquese la parte f) de la receta del turrón legal. Interesa que los testigos sean numerosos y que digan lo que les venga en gana: su más importante testimonio es que son numerosos. Como así son los avistamientos de Maddie, los retratos robot del pederasta sin rostro robot, los globos que se lanzan, las pulseras que nos compran.

El ojazo portugués que se cruza con el puño británico de hierro de los McCann es capaz de abducir a su hija. Y ahora, como en los conciertos, que el público complete el resto del estribillo, una a una las letras, hasta llegar al resto de partes de la receta que serán de aplicación en el juicio.

No extrañaría nada que los McCann denunciaran primero a los portugueses por negligencia en la custodia de sus turistas.

En el Guardian se publica hoy una extensa declaración de (la pareja de) un testigo crucial, que, siguiendo al pie de la letra las instrucciones, no se ha puesto en contacto con la policía portuguesa, porque toman sus notas en papeles y no en libretas. Escogen la Mark Warner por ofrecer las vacaciones más baratas en miles de kilómetros a la redonda: Praia da Luz was the nearest Mark Warner beach resort and this was the cheapest week of the year - a bargain bucket trip, for a brief lie-down. Lo cual confirma que los McCann, al escoger el mismo paquete, la semana más barata del año, no andaban muy bien de presupuesto. Un secuestrador debería ser bastante corto si pretendía pedir un rescate de las familias que habían elegido pasar unas cortas vacaciones en un sitio de ganga. Quién les iba a decir a Gerry y Kate que andarían, de autobús y charter, en limusina y jet privado, y ampliarían sus vacaciones en la residencia de embajadores, en lugares de ensueño. Hay gente que no entiende todavía sus sonrisas.



Este testimonio del Guardian, probablemente dirigido por asesores legales, ha sido muy esperado para confirmar nuestra Teoría Álfa Magia. En la teoría, que sigue reforzándose, Madeleine no fue vista durante bastante más tiempo del que nos hacen pensar: los padres y al menos un cómplice necesario tuvieron tiempo suficiente para limpiar la escena del crimen y escenificar esa noche en el Bar Tapas la tesis del secuestro y sus coartadas. El testimonio no es del propio Jes Wilkins, que jugó al tenis con Gerry y fue el último en verle cerca del apartamento esa noche, aunque no vio al supuesto pederasta que pasaba por allí; sino el de su pareja, Bridget O'Donnell, que se supone ha trabajado para la BBC, en documentales de casos criminales, lo que le da el tinte de testimonio de honor y mantiene el discurso "oficial". Contiene algunas perlas cronológicas para el teniente Colombo del día 3 de Mayo:

No menciona el "oficial" encargo de Gerry, solicitando a Jes que vaya a ver si están bien los niños con Kate, tan importante había sido decir que fue la última persona, distinta de sus padres, que vio a Maddie avanzada la tarde. Nos confirma también que estuvieron jugando al tenis ambos, Gerry y Kate, en una pista, pero poco puede decir sí estaba o no Madeleine en la de al lado:

Madeleine must have been there, but I couldn't distinguish her from the others. They all looked the same - all blonde, all pink and pretty. Madeleine debería estar allí, pero no pude distinguirla entre los otros. Todos parecían los mismos - todos rubios, todos rosas y hermosos.


Menciona también que esa noche del 3 de Mayo, Gerry estaba confiado y tranquilo; bien, pero eso en todo caso sería lo que te contara Jes, que fue en realidad quién lo vio y habló con él.

Our baby would not sleep and at about 8.30pm, Jes took him out for a walk in the buggy to settle him. Nuestro bebé no dormiría y cerca de las 8.30pm, Jes lo sacó para dar un paseo en su cochecito.


Un cochecito de bebé es lo que saca Jes a pasear en torno a las 8.30 PM, primera noticia. ¿Cómo puede decir la señora O'Donell que a esa hora Jes se encuentra con Gerry que regresaba de ver cómo estaban sus hijos, si ni siquiera los McCann habían llegado al bar Tapas? Jes estuvo fuera, según afirma Bridget, hasta las 9.30pm: una hora paseando el cochecito desde las 8.30pm, y no vio nada. La Tanner, responsable del retrato robot, tampoco le vio a él. Bridget, ten cuidado, estás diciendo a la policía que Jes tuvo la oportunidad de ser el supuesto abductor!

Continuará. El testimonio, la documental de Bridget O'Donnell en el Guardian, no puede dejar de ser multifuncional: compendia, para lo que interesa en el juicio, todas las tesis oficiales, desde denigrar a la policía portuguesa, hasta quitar hierro al asunto de descuidar a los hijos: Bridget se lo plantea incluso después de que ocurra la abducción de Maddie.

What does a good parent do? Keep the children close or take a deep breath and let them go a little, pretend this was the same as any other day?¿Qué tiene que hacer un buen padre? ¿Mantener a sus hijos cerca, o respirar profundamente y dejarles ir un poquito, finjiendo que era un día como otro cualquiera?


Total, según Clarence, y hay que darle la razón, todos los británicos hacen lo mismo. Sin embargo, directamente los diplomáticos holandeses optan por la devolución [Pobre puñito de Raymond Poeteray, Consul en Hong-Kong, en los ojazos de Jade], y dentro de poco llegará el tiempo en que, como las mascotas, los hijos se abandonen en las cunetas, o su desaparición sea un asunto privado. Cuestión de legislar para ampliar el plazo legal que permita llevar a cabo un aborto extrauterino sin riesgos para la madre, digamos que hasta los siete años de edad del feto. Vomito y vuelvo.

Además, los fondos que recaude Bridget con su declaración irán a parar al Fondo Madeleine's Fund: Leave No Stone Unturned Limited®, que todo queda en casa. Oye, que no es broma.

· Bridget O'Donnell is a writer and director. The fee from this article will be donated to the Find Madeleine fund (findmadeleine.com). Bridget O'Donnell es una escritora y una directora. La comisión por este artículo será donada al fondo Find Madeleine (findmadeleine.com)

Que no es una página para encontrar a Madeleine, sino la página del fondo, en el fondo.

Buen testigo de la defensa: sin decir nada que pueda comprometerlos sobre hechos concretos, su testimonio favorece a los McCann. ¿Pero... cuándo comenzó el juicio?¿Cuándo los McCann, chavales magníficos, se reconocen culpables de negligencia por dejar solos a sus hijos? desde el primer momento: es algo que interesa, porque es una excelente coartada. Hace que pensemos que Madeleine seguía viva esa noche de mayo y que ellos no estaban entonces en la escena del crimen.


(Addenda 18 de Diciembre

Hablando de testigos ¿alguien le ha preguntado a la vecina del piso de arriba, la señora de negro del cabello blanco en la terraza, qué oyó o vio el día 3 de Mayo?

The Sleep of Reason, by David James Smith o Dicen por ahí que has examinado seis meses la evidencia
A los Tapas 9 les asignaron el Bloque 5. Los del apartamento debajo de los McCann eran los Payne, los únicos que tenían un baby-monitor. Russell O’Brien y Jane Tanner también tenían otro, pero no les llegaba la señal al restaurante Tapas a 50 yardas de distancia. Fuente: dislocación, viaje astral de David James Smith:

Gerry thought how gorgeous, how lovely-looking she was and how lucky he was. Gerry pensó qué magnífica, que cosa digna de ser amada era [Madeleine] y cuán afortunado era él.


Se supone que eso pensó Gerry cuando la vio dormir plácidamente en el cuarto. Pausa para recapacitar. Pero ¿quién dice y prueba que efectivamente Gerry la vio esa noche? y lo más importante, ¿qué tomó David antes de escribir ese artículo en el Sunday Times lleno de pruebas improbables de la inocencia de los McCann?

Los escritores saben que cualquier detalle concreto -no tiene que ser realista, tiene que ser creíble- da verosimilitud al relato, y así habla David James Smith de un vino que tomaba Gerry en su mal pagada estancia en Nueva Zelanda: Montana sauvignon blanc. Pausa para recapacitar: ¿qué supermercado iba a traer exactamente de las antípodas, por muy Baptista que sea, el vino? Pero es que el vino que bebían en la habitación era como mucho el vinho verde, casi a granel, que entraba en el precio todo-incluido de la semana y que sabemos por los camareros del Tapas se traían regularmente del mismo restaurante. Adiós glamour.

David: ya no es el momento de pintar a Gerry y Kate ricos y sofisticados, protegidos por un rosáceo halo classy al amparo de poderosos intocables que se van haciendo mutis por el foro cagando leches; que Gerry ni siquiera es ya inteligente -me lo llama tonto (silly) la Bridget que lo conoció- pues ahora toca jugar la carta de la acomplejada clase media que trata siempre de aparentarlo. El justo medio que proteje más que la infiel aristocracia. Y que el juez medio y justo decida a favor del débil. Quedaría muy mal que se lo gastaran en vino neozelandés cuando esa noche vale menos una baby-sitter galesa para cuidar a sus hijos.

Entiendo que la señora mayor, Diane Webster, la madre de Fiona Payne, se quedara petrificada, catártica en su silla la noche del 3 de Mayo al entender de repente el sentido de los ruidos que habría escuchado esa misma tarde en el apartamento donde se hospedaban los McCann.

[David, se me está pegando el estilo.] )